Cosas del Paraguay

Toca a su fin en esta República el período presidencial 1924-1928; dentro de pocos meses, en agosto, terminará el mandato del Dr. Eligio Ayala.
Ha comenzado ya la actividad electoral preparatoria de los comicios de marzo; el 18 de diciembre próximo pasado la Convención del partido liberal del Gobierno proclamó sus candidatos para las próximas elecciones a los Sres. José P. Guggiari y Emiliano González Navero, para la presidencia y la vicepresidencia, respectivamente; se anuncian también las convenciones de los partidos liberal del llano (de la oposición) y republicano, y todo hace presumir unas reñidísimas elecciones (1).
El actual presidente ha prometido prestar su colaboración al futuro, en el caso que sea solicitada, «desde el puesto que se me indique». Es evidente que este puesto ha de ser uno elevadísimo, pues el Dr. Ayala hace mucha falta al Paraguay; de él ha dicho el Sr. O’Leary, Encargado de Negocios en España, historiador concienzudo y poeta inspirado, que es «el más eminente que hemos tenido en la segunda época constitucional» (desde 1870), apreciación ésta no meramente personal; la conciencia colectiva paraguaya participa de ella; amigos y enemigos políticos del Dr. Ayala coinciden en considerarlo como un modelo de gobernantes.
En efecto, su labor en el gobierno ha sido portentosa para los escasos medios de que puede disponer; ha logrado una absoluta estabilización monetaria; ha iniciado una corriente inmigratoria caudalosa con la traída de los mennonitas, que colonizarán grandes extensiones del Chaco; ha conseguido realizar un arreglo con los tenedores de bonos de la Deuda exterior, cuyos compromisos cumple el Paraguay religiosamente; en fin, ha iniciado en el país, que desde la desgraciada guerra contra la Triple Alianza (Argentina, Brasil y Uruguay) había permanecido en un absoluto estancamiento, un próspero y rápido progreso en todos los órdenes de su actividad. El Paraguay sabrá elegirle un digno sucesor.
Para terminar, ya que hemos hablado de la Deuda exterior, permítasenos decir que los tenedores de sus bonos son ingleses en su mayoría y que por su monto es seguramente la menor que ningún país de América (2) tenga (no alcanza a 5.000.000 de dólares) y de las menores del mundo.
Y ampliando un poco dicho permiso, digamos también que tiene su comercio internacional a pesar de que el Sr. Olariaga, en su folletón de El Sol del 29 de enero, no parece tener noción de él, pues en el cuadro, perteneciente a dicho artículo, que expresa la relación entre las exportaciones de los países iberoamericanos a Estados Unidos y a Europa en 1925, no cita para nada al referido país.
¡A no ser que éste no sea iberoamericano!
José S. Villarejo
(De Paraguay)
“El Presidencialista”, nº 2 (febrero de 1928)
[1] Efectivamente, José Patricio Guggiari (1884-1957) sería elegido presidente de la República del Paraguay para el sucesivo mandato (1928-1932).


[...] – Editorial: 1873 – 11 de febrero – 1928 – Los Tartarines (Luis Hernández Alfonso) – Arte y política: Juventud innovadora (Álvaro Fernández Suárez) – ¡Pobre Libertad! (Juan Sánchez Pozo) – Democracia (El Doctor Hache) – Estampas de un régimen (Jerónimo Martínez Doggio) – Coplas del mes: Siga la farsa (Manuel Feijóo y Torres) – Peor el remedio que la enfermedad (Antonio Casimiro) – Prestigios y valores (Luis López Burgos) – Los parlamentaristas, enemigos del Parlamento (I) (Emiliano Aguado) – Crónica social: El paroxismo de los homenajes (Julián de Torresano) – Apostillas – Cosas del Paraguay (José S. Villarejo) [...]
“El Presidencialista”, nº 2 (febrero de 1928) « El jardín cerrado dijo esto en Martes 21 Noviembre 2006 a 10:21 |
Estimados señores: busco la fecha de defunción de José S. Villarejo para un libro que se está preparando sobre las vanguardias latinoamericanas. ¿Serían tan amables de facilitarme este dato si obra en su poder? Gracias. Adela Mogorrón.
Estimada señora:
Por desgracia no sabemos más, por el momento, sobre José S. Villarejo, que lo que consignamos en su perfil en esta misma bitácora:
http://loshernandez.wordpress.com/5-miembros-del-partido-y-simpatizantes/villarejo-jose-s/
Agradeceríamos mucho cualquier ampliación de información sobre él que desde el Paraguay pudieran hacernos llegar.
Un saludo muy cordial.
Pablo Herrero Hernández