Para mi hija, en el día de Reyes
Poesía inédita de Luis Hernández Alfonso, dedicada a su hija María Consuelo Hernández Rodríguez (1931-2003). Su manuscrito autógrafo se conserva en el archivo familiar.
Para mi hija, en el día de Reyes.
Hoy, María del Consuelo,
con tu bendita ilusión
habrás corrido al balcón
—como un serafín al cielo—
llevada por el anhelo
de tu alegre corazón.
Allí, los Reyes benditos
te habrán dejado al pasar
con su ternura sin par
los juguetes más bonitos
que pudieras desear.
Yo, muy lejos, nena mía
pienso en tu clara alegría
y en tu infantil emoción.
¡Y te ve mi corazón
y te oye mi fantasía!
Ante el porvenir incierto,
(flor viva en paraje yerto,
claro principio en mi fin)
tú quedas de aquel jardín
que se convirtió en desierto.
¡Que Dios alumbre tu vida
y haga tu senda florida
sin espinas de pesar!
¡Quién te pudiera besar,
mi Consuelito querida!
Te sigue mi sentimiento
y con el soplo del viento
mi corazón a ti va…
Donde estés, te seguirá
constante mi pensamiento.
Prisión n.º 2 de Baza = 6-I-1940


