Nuestro amigo Vandervelde

Artículo publicado por Luis Hernández Alfonso el 12 de noviembre de 1938 en la Sección «Crónica Internacional» del diario «Sur», órgano del Ejército de Andalucía con sede en Baza (Granada).

El veterano socialista belga Vandervelde ha dimitido su cargo de Presidente del Partido Obrero Belga. Lo ha hecho por discrepancia con la política seguida por el Presidente del Gobierno de Bélgica, Spaak, dispuesto a entablar relaciones diplomáticas, más o menos disimuladas, con los facciosos españoles.

Por segunda vez el viejo revolucionario belga abandona un alto cargo por defendernos contra malas intenciones o incomprensión de sus correligionarios. La primera le hizo dejar su puesto de ministro. Su actitud gallarda, firme, irreductible, le hizo entonces acreedor a nuestra gratitud. Hombre de arraigadas convicciones, incapaz de componendas, concesiones ni arreglos con los adversarios, se alzó, entonces como ahora, contra lo que pudiera perjudicar a nuestra causa.

Por encima de toda conveniencia de Gobierno o de partido, Vandervelde se siente revolucionario. Como tal, no renuncia a la lucha. Al dejar hoy su puesto de Presidente del Partido a que pertenece (y del que viene siendo, durante muchos años, figura preeminente) ha declarado que continuará luchando en su seno para lograr que siga la trayectoria digna y justa.

El pueblo español tiene con este luchador ejemplar una deuda de gratitud. En colisión con un ambiente excepcionalmente incomprensivo, ha sabido mantener gallardamente su posición de lealtad inquebrantable a los principios que han informado su vida de militante protelario.

——-

Spaak ha conseguido una victoria que estimamos mezquina y precaria. No es posible que el Partido Obrero Belga permanezca mucho tiempo en el lamentable error que ha producido la dimisión de Vandervelde. Esperamos que, muy en breve, habrá una total rectificación en la conducta de los trabajadores belgas. Creemos que, a poco que mediten sobre los sucesos que se desarrollan en el Mundo, experimentarán la necesidad de cambiar de actitud. El instinto de conservación —si no otros móviles de mayor altura— les hará comprender que el veterano Vandervelde tiene razón.

Nada significa ese error en que ahora han incurrido. Contribuirá no poco a demostrárselo el peligro que corre su país, expuesto a la rapacidad de los secuaces de Hitler. Por lo demás, hay una considerable fuerza, dentro del Partido (132.497 votos), contrarios (sic) a la política exterior del Gobierno belga. Esos compañeros, desarrollarán, naturalmente, una acción cuyos frutos pueden ser decisivos.

——-

Entre tanto, hagamos pública nuestra gratitud al veterano Vandervelde, al incondicional e irreductible amigo del pueblo español y deseemos que sus esfuerzos en pro de la Justicia sean coronados por el más rotundo éxito.

L[uis] H[ernández] A[lfonso]

~ por rennichi59 en Sábado 24 abril 2010.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: