Un viraje peligroso

Artículo publicado por Luis Hernández Alfonso el 13 de noviembre de 1938 en la Sección «Crónica Internacional» del diario «Sur», órgano del Ejército de Andalucía con sede en Baza (Granada).

Hubo un tiempo (que, a pesar de no ser muy lejano, parece ¡ay! remotísimo) en que las llamadas democracias europeas actuaban con cierto decoro. Diríase que estaban en camino de desempeñar el papel que históricamente les está reservado. Fue cuando Italia lanzó sobre Abisinia sus tropas, sus tanques y sus aviones (1). Inglaterra, por boca de sus diplomáticos, habló del derecho de gentes: del que asiste a los pueblos para ser libres y soberanos; y hasta movilizó su famosa escuadra del Mediterráneo, la «Home Fleet», haciéndola viajar desde Gibraltar a Alejandría. Francia, en tonos elevados, invocó los «principios jurídicos internacionales». La Prensa de ambos países, vibraba de santa indignación por el atropello de que se hacía víctima al indefenso pueblo etíope…

Los momentos eran dramáticos. Parecía que las democracias, hartas de soportar la guapeza fascista, se decidían a acabar con ella, enérgicamente.

Mas de pronto, la «Home Fleet» regresó a su base. Los diplomáticos, en Ginebra, presenciaron la espectacular retirada de los italianos. Los periódicos fueron —en su casi totalidad— aplacando su indignación. Entre tanto, las columnas invasoras destruían las aldeas abisinias y los aviones de Mussolini incendiaban cobardemente las míseras chozas de los indígenas.

Desde aquella claudicación inicial, las democracias europeas han ido a la deriva, cuando no a merced de los países totalitarios que, ensoberbecidos, aumentan cada día sus pretensiones, persuadidos de que no se les atajará en su carrera. Se han sucedido sin interrupción los excesos del fascismo, tolerados pacientemente por los gobiernos que más blasonaban de liberales.

La peregrina teoría del «hecho consumado» se adueñó de gobiernos y cancillerías. El más audaz, el menos escrupuloso, vencen… sin necesidad de luchar. El viraje de las democracias no afecta sólo al orden internacional, sino que se se refleja, con extraordinaria intensidad, en la vida interna de los pueblos. Una ola de reacción, una lamentable regresión se opera en Inglaterra, en Francia, en Bélgica, llegando a repercutir incluso en el seno de los partidos obreros de más brillante historia revolucionaria.

Se anuncia, para muy pronto, una nueva época de opresión para el proletariado francés. Todo esto, al debilitar la acción de las fuerzas populares, se convierte en facilidades para el fascismo. Las democracias están hoy regidas (salvo honrosas excepciones) por hombres que sólo nominalmente son demócratas. No hay levadura verdaderamente popular en los gobiernos francés ni británico. Y ello entraña un formidable peligro para ambas naciones, al que no esparán ni siquiera los intereses creados que han movido a los estadistas a conducirse de manera tan ciega y torpe. Las mezquinas apetencias les impiden ver los riesgos inminentes y las catastróficas consecuencias de sus cobardes transacciones. Están metiéndose ellos mismos en la boca del lobo. Olvidan que hay un enemigo común: el fascismo. Acaso piensan que ellos y las fuerzas económicas a las que pretenden servir, se salvarían si ese enemigo aplastara al proletariado. No advierten su calidad absorbente, dominadora, exclusivista, tiránica.

——

Hora es ya de que los pueblos se decidan a actuar. El peligroso viraje de las democracias ha de ser contrarrestado con energía. Es a ellos a quienes corresponde señalar derroteros, apartando del timón a los pilotos que, inconscientemente o con deliberación, se apartan de la ruta que la voluntad popular les señala.

firmalha.jpg

[1] Hernández Alfonso conocía bien los pormenores de la acción bélica italiana en Abisinia, a los que había dedicado un libro tres años antes: Abisinia. Costumbres. Historia. Origen del conflicto italo-abisinio (Ediciones Atalaya – Madrid, 1935).

~ por rennichi59 en Domingo 25 abril 2010.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: