Sobre un artículo de Ángel Samblancat publicado en el «Heraldo»

Carta abierta publicada por Luis Hernández Alfonso el 12 de octubre de 1927 en el diario «Heraldo de Madrid». Texto y  titular proceden de la Hemeroteca Digital de la Biblioteca Nacional de España.

Hace algún tiempo, no mucho, esta Agrupación envió a la Prensa un documento en el que se refutaban objeciones puestas al régimen presidencial por nuestro correligionario el ilustre abogado y político Álvaro de Albornoz en un capítulo de su libro Intelectuales y hombres de acción. En esta obra se contenían no pocos juicios favorables al citado sistema, y si algún reparo se oponía a la utilidad del mismo era el peligro del «caudillaje», citándose como ejemplo el desorden reinante en los países hispanoamericanos.

Estimamos que en modo alguno puede imputarse el «caudillismo» al régimen presidencial que disfrutan nuestros hermanos de raza, y por ello, en el documento a que hacemos referencia decíamos: «Creemos que el caudillaje existiría en la América latina bajo cualquier régimen político, porque a originarlo y mantenerlo contribuyen allí causas peculiares como éstas: el influjo mayor o menor del temperamento indio, indómito e indisciplinado, que se manifiesta en la raza mestiza; ciertas herencias psíquicas y los manejos e intrigas del yanquismo, respondiendo a un modo muy singular de entender y aplicar la doctrina de Monroe».

Y he aquí que en un artículo publicado muy recientemente en HERALDO DE MADRID bajo el título de El pez grande y el chico, Ángel Samblancat, cuya competencia en estas lides es por todos reconocida, viene a coincidir con lo expuesto por nosotros sobre el carácter de los hispanoamericanos y el influjo yanquista sobre la América no yanqui.

Es a ese carácter, que les hace que «no se entiendan ni depongan los celos de barrio», al que cabe imputar el caudillismo. «No pararán —dice con gran acierto el articulista— hasta que no sean todos generales, doctores y archipámpanos». Y agrega: «Cada uno lleva un rey en el cuerpo».

Nos complace muy de veras ver confirmadas nuestras aseveraciones por quien, como Samblancat, une a su innegable suficiencia una imparcialidad bien conocida y con el que no nos liga más lazo que la estimación que por su fecunda y bien orientada labor nos merece.

Merced a la hospitalidad que estas columnas nos brindan (lo que de todo corazón agradecemos) podemos hoy señalar la confirmación de nuestro razonamiento al asegurar que el caudillaje hispanoamericano no es en modo alguno imputable al presidencialismo, sino al carácter independiente e indómito de nuestros hermanos de raza, que se manifestaría, como se ha manifestado siempre, bajo cualquier régimen político, ya que es parte integrante de su idiosincrasia.

Por la Juventud republicana presidencialista.— Luis Hernández Alfonso, presidente del Comité.

~ por rennichi59 en Domingo 5 diciembre 2010.

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